La OMC y la Universidad de Granada colaborarán para impulsar los Programas DNA-Prokids y DNA-ProOrgan

La Organización Médica Colegial (OMC) y la Universidad de Granada firmaron ayer en el marco del XI Foro Latinoiberoamericano de Entidades Médicas (FIEM) un convenio para impulsar y continuar la labor desarrollada a través de los Programas DNA-Prokids y DNA-ProOrgan con el objetivo de combatir el tráfico de órganos y de seres humanos


Toledo medicosypacientes.com/S.P.

A la firma asistieron el presidente de la OMC, Dr. Serafín Romero, y en representación de la Universidad de Granada, el Dr. José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal y experto colaborador del FBI de EEUU, de la Guardia Civil y la Policía españolas en temas de ADN y creador de ambos programas. También estuvieron presentes el vicepresidente 1º de la OMC, Dr. Tomás Cobo, y el coordinador del Área Internacional de la corporación médica, Dr. José Ramón Huerta.
 
Este acuerdo, como explicó el Dr. Lorente, va a facilitar la cooperación entre la OMC y la Universidad de Granada para avanzar en la implantación de estos programas. A través de este convenio se refuerza la labor realizada hasta el momento y se va a trabajar en motivar a los médicos sobre todo en aquellos países donde el tráfico de seres humanos y de órganos representa un problema de primer orden.
 
El Programa DNA ProKids, que cuenta con el apoyo también de la Fundación Para la Coopeación Internacional (FCOMCI), tiene como objetivo luchar contra el tráfico de seres humanos mediante la identificación genética de las víctimas y sus familiares, especialmente de menores.
 
Se trata de un método pionero en el mundo, puesto en marcha en 2004 por el Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada a fin de combatir, a través de la identificación genética, el tráfico local y/o nacional, y extenderlos posteriormente a todo el mundo para luchar contra el comercio internacional de seres humanos. especialmente de niños. 
 
Tras más de 10 años de actividad, se ha logrado identificar a más de 1.000 niños y obtener más de 11.000 muestras en las bases de datos en los 16 países en los que está implantado de un modo independiente, además de haber evitado 255 adopciones ilegales.
 
La labor se extiende  a combatir también el tráfico de órganos, a través del Programa DNA-ProOrgan, que tiene como objetivo lograr la trazabilidad biológica para conseguir la identificación de todos los órganos que se trasplantes y que quede reflejado en la historia clínica y el consentimiento informado.
 
El tráfico de órganos constituye un delito al alza puesto que la demanda de órganos supera a la oferta en muchos países. Precisamente, con este Programa se pretende sensibilizar a todos los profesionales sanitarios de la existencia y expansión de este crimen para cuya realización en alguna de las etapas: extracción transporte o implante, se necesita la participación de personal médico con o sin conocimiento de la ilegalidad del proceso.

Pie de foto: Firma del acuerdo entre Dr. Lorente y Dr. Romero.