En el Yemen, los trabajadores de la salud vacunan contra el cólera a más de 306.000 personas durante una pausa de cuatro días en los combates

Más de 306000 personas del Yemen, entre ellas más de 164000 niños menores de 15 años, han sido vacunadas contra el cólera en el marco de una campaña conjunta de la OMS y el UNICEF que ha concluido hoy. Se espera que el número aumente a medida que lleguen los informes del último día de la campaña. La campaña de vacunación de seis días, llevada a cabo por 3000 trabajadores sanitarios en tres distritos de Hudaydah e Ibb, ha sido posible gracias a una pausa en los combates, conocida como «días de tranquilidad», acordada por las partes en el conflicto.

«El éxito de esta campaña de vacunación demuestra lo que podemos lograr colectivamente para los niños y las familias del Yemen cuando cesan los combates y se abre el acceso a la ayuda humanitaria», dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Henrietta Fore. «Sin embargo, la realidad es que esto es una solución rápida. Solo una resolución política integral del conflicto puede garantizar el bienestar de los niños de todo el país a largo plazo».

«Es inaceptable que las personas mueran de enfermedades prevenibles», dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «Estamos agradecidos por la pausa en la lucha, que nos ha permitido completar la campaña de vacunación contra el cólera. La vacunación es uno de los muchos servicios de salud que las personas necesitan. En última instancia, la paz es el único camino hacia la salud».

Desde abril de 2017 ha habido en el país más de 1,2 millones de presuntos casos de cólera y 2515 muertes asociadas a la enfermedad, por lo que se trata de uno de los peores brotes de la historia reciente. La vacunación es fundamental para prevenir la propagación de la enfermedad. El objetivo de esta campaña era vacunar a 540000 personas en los tres distritos.

Antes de que finalice el año será preciso vacunar a muchas más personas contra el cólera, y a millones de niños más contra la poliomielitis, el sarampión, la neumonía y otras enfermedades prevenibles.

La inmunización es una cuestión de vida o muerte para millones de personas en el Yemen, especialmente para los niños. Cada 10 minutos muere un niño por causas evitables. El sistema de salud del país pende de un hilo: la mayoría de los trabajadores de la salud no han recibido su salario en dos años, el suministro de equipos médicos es escaso y los ataques a infraestructuras críticas o cerca de ellas, como los puntos de agua y los centros sanitarios, siguen siendo una realidad cotidiana. La desnutrición aguda generalizada entre los niños los hace más vulnerables a las enfermedades diarreicas.

El UNICEF y la OMS renuevan su llamamiento a las partes en el conflicto para que cumplan sus obligaciones legales de poner fin a los ataques contra la infraestructura civil y garantizar un acceso seguro, incondicional y sostenido a todos los niños necesitados en el Yemen. Los días de tranquilidad son un paso positivo para proporcionar a los trabajadores humanitarios el espacio necesario para llegar a los niños y familias vulnerables y ayudarlos a sobrevivir a una de las crisis humanitarias más crueles del mundo. También pueden ofrecer oportunidades para que se realicen esfuerzos más amplios de consolidación de la paz, dándose prioridad al bienestar y la salud de la población del Yemen.

El año pasado, el Yemen registró más de un millón de presuntos casos de cólera y diarrea acuosa aguda.
Es preciso administrar dos dosis de vacuna contra el cólera para proporcionar protección durante un período de tiempo más largo. En la campaña que concluyó ayer se administró esta segunda dosis en los distritos de Hudaydah e Ibb seleccionados. La primera ronda se llevó a cabo en agosto. La OMS, el UNICEF y sus asociados habían llevado a cabo anteriormente una campaña que abarcaba los distritos de alto riesgo de cólera de Aden.

En esta y otras campañas anteriores de vacunación contra el cólera, las vacunas procedían de la reserva mundial de la vacuna oral contra el cólera, que está financiada por la Alianza Gavi para las Vacunas. La campaña también fue posible gracias al Banco Mundial, a través del Proyecto de Salud y Nutrición de Emergencia, y al Centro de Ayuda Humanitaria y Socorro Rey Salman.